¿Y ahora a dónde voy?

¿Y ahora a dónde voy?

Nos encontramos en los primeros meses del año en el sur de nuestra querida América… y con esto también comienza la locura de los niños al colegio, compras de uniformes, las clases en la universidad y el liceo… todas las actividades de estudios curriculares van tomando forma, sentimos realmente que el nuevo año ha comenzado (¡enero es sólo para fijarse las metas del nuevo año!).

Es por eso que así como en setiembre nos damos cuenta que debemos comenzar a ir al gym para lucir el traje de baño en verano, algo así sucede en marzo con el inglés. Muchas personas piensan… ‘¿estaré otro año sin saber inglés?… y como ya saben que cada día que pasa es más necesario saber este idioma, es que se animan a dar el primer gran paso para aprender inglés… y allí surge el primer problema… ¡dónde ir a aprenderlo!

Pequeña gran pregunta, ya que el ‘dónde’ puede ser el que determine si en los próximos meses aprenderás inglés (y quizás hasta enamorarte del idioma) o por el contrario, salir despavorido y no querer saber nada de este idioma.

Es que como en el mercado actualmente hay infinidad de opciones, academias, profesores, etc., te daré a continuación unas pistas de ‘cómo’ elegir el ‘dónde’.

  • Averigua primeramente las calificaciones de los profesores, si tienen experiencia como docentes y si cuentan con títulos que los avalen. Que no te ofrezcan como profesor a un chico nativo que vino a pasar unas semanas de vacaciones a tu país, porque no es lo mismo hablar un idioma que ser profesor de idiomas. Solo piensa si tú que sabes hablar español, podrías saber cómo enseñarlo perfectamente a un extranjero… no es tarea fácil.
  • Infórmate sobre la cantidad de alumnos en clase. Evita ingresar en grupos mayores de 6 personas, ya que hasta este número el profesor podrá tener un buen seguimiento de cada alumno, permitiendo también una buena interacción entre los compañeros de clase. Recuerdo cuando era adolescente, mi primer intento por aprender portugués… en una clase con 20 compañeros. Si bien la profesora era excelente, nunca había tiempo suficiente para poder practicar conversación ni tampoco la profesora podía prestarnos mucha atención a cada uno de nosotros. ¡Una experiencia que es mejor olvidar!
  • Verifica la duración de las clases. Idealmente una clase debe tener una duración de una hora y media a dos horas. Menos de ese tiempo sólo podrás sentarte y cuando quieras ver, se fueron los 45 minutos de la clase, solo hablando de ‘hello, how are you’ y ‘what did you do last weekend’ (que hiciste el fin de semana pasado). Por otro lado, más de dos horas, por lo general los niveles de atención bajan y es más difícil concentrarse.
  • Asegúrate que vayas a ejercitar las tres áreas fundamentales: escrita, oral y auditiva.

Ya habrás oído que hay gente que entiende si lee, pero no sabe hablar en inglés… Esto es así porque no se han ejercitado las tres áreas, que deben ser practicadas en cada clase, es decir la clase debe tener una sección enfocada a la práctica escrita, otra sección a la auditiva y otra a la oral o bien pueden fusionarse durante el transcurso de la clase. Lo que se debe evitar es estar toda la clase únicamente escribiendo o tener clases donde sólo hables, a menos que sean clases de práctica exclusivamente oral (recomendado para niveles intermedios o superiores).

  • Pregunta entre tus amigos o familiares si te pueden recomendar algún lugar donde ellos hayan aprendido inglés. Nada mejor que alguien de tu confianza para guiarte a dónde ir.

Espero que con estas ideas te sea más fácil evaluar si estás depositando tu confianza en el lugar correcto para aprender inglés.

 

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